Los horterones de antaño-ahora metamorfoseados en "entendidos post coitales"- despreciaban a Julio Romero de Torres, interpretando que era como "del sistema".Aquellos jumentos, que perdían pie del globo terrestre, por mor del meteorismo, deben estar muy nerviosos, toda vez, que resulta que es unos de los grandes protagonistas del segundo y postrer Siglo de Oro de la pintura española, junto con Madrazos, Fortuny, Barbasan,Sorolla y si me apuran el fascinante Anglada Camarasa.
La belleza y el arcano simbolismo de Romero, transpasa cualquier horizonte, ahonda cualquier postura y te hace florecer en maestría.
El brillo de las medias "cristal" de la Piconera es sólo un frugal ejemplo.
Yo conocí a la hermana de Romero, hace muchos años-como corresponde a un anciano como yo- un personaje fascinante que levitaba en su museo con un caracolillo en la frente que dejaba en pelotas a Estrellita Castro.
Hemos perdido a la Fuensanta...y mira si la hemos llevado en el bolsillo.
Bueno...nos quedan obras fabulosas, que debemos visitar.
Que viva Don Julio Romero de Torres, que como era eso, un señor, fue denostado por la algarabía de coderas de cuerete.